Si te encuentro sin sentirme una perdida.

En un limbo te perdí. En un percepción te borré. Y en mi anterior vida no te conocí. No vale la pena decir que se debió evitar, que se debió olvidar como una obligación soñar con una cuerda colgada en un árbol y filosos objetos tirados en el pasto seco. En un tiempo te perdí tan rápido y fácil, creo que así fue el dolor cuando supe que querías llegar a la cima.

Donde ahora estés no creo que te interese decirme si es normal que un hada con alas llenas de grietas me confiese que fui lo mejor que te había pasado, en uno de mis tantos episodios de histeria y terror porque no sé si yo me perdí en tu lugar.
Si observas el último rincón lleno de luz podrías decirme mediante la ilógica criatura.

Nadie habla aquí sobre ti. ¿Recuerdas las espesas gotas de agua obtenidas de la tormenta que se desquitaban con lo que nos llamaban locos? Son los libres antónimos los que describen a lo que hay arriba de nosotros los mortales: un arcoiris de siete colores que trata de que esté un poco contenta.
Intentar era menos que nada antes de que te fueras, aunque si me vieras el día de hoy dirías qué está pasando conmigo, si te busco en cada pequeña esquina, estando todavía en este gran pedazo de tierra escondiéndote de mí tal vez.

Y reaccionar era una norma que estaba prohibida por ser descubierta, iba a ser una imperfección en nuestro ser. Era lo que destrozaría al broche de oro de nuestro amor.
La claridad de las cosas está apareciendo frente a las palabras que me decías sobre tener otra percepción de la materialidad. Y cuando descubro que yo me perdí mientras que trataba de encontrarte, veo que tú te alejaste porque te cansaste de verme tan desequilibrada como tú.

Escrito por Jeannine.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *